viernes, 12 de agosto de 2016

Anales de una tierra incompleta en un espacio indefinido

"Como lo grande contiene a lo pequeño, no existe ni fin ni límites. El espacio que contiene a los diez mil seres es como el espacio que contiene al cielo y la tierra. El espacio que contiene a los diez mil seres no tiene fin, lo mismo que el espacio que contiene al cielo y la tierra no posee límites. ¿Podría yo saber que más allá del contorno del cielo y la tierra no existen un cielo y una tierra más amplios? Tampoco puedo saberlo.

La Tierra vista desde la Luna (cortesía Hkeita/Istock/Thinkstock)

Así pues, cielo y tierra son algo material (wu), y además, algo material incompleto. Por eso en la remota antigüedad, Niu Kua* escogió piedras de los cinco colores para rellenar sus huecos y cortó las cuatro patas de una tortuga gigante para fijar los cuatro límites (bordes del cielo). Posteriormente Gong Gong, al luchar contra Zhuan Xu por el imperio, en un arrebato de cólera, golpeó el monte Bu Zhou: uno de los pilares del cielo se quebró y se rompieron los lazos que sujetaban la tierra. A causa de ello el cielo se inclinó hacia el noroeste y por eso hacia allí se dirigen el sol, la luna y las estrellas; la tierra se hundió en el sureste y esa es la razón de que los cien ríos (de China) discurran en esa dirección."

(Lie Zi, "El libro de la perfecta vacuidad")

Fo Hi y Niu Kua.
Pintura anónima de la época de la dinastía Tang (s. VIII)

*  Niu Kua es hermana y esposa de Fo Hi, legendarios primeros soberanos de China. Ambos se representan con apariencia humana de cintura para arriba y de serpiente en el resto. Sus colas están entrelazadas como en el caduceo hermético y llevan en la mano un compás y una escuadra, símbolos de las ciencias del cielo y de la tierra y del arte de la construcción.

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